A shit sandwich no matter how you chew it

Son tiempos difíciles. Tiempos de cambio.

De cambio de servidor.

Nuestra hermandad lleva meses batallando contra la escasez de jugadores de la Alianza en Zul’jin. En principio no era un problema, teníamos gente de sobra para 25, uno o dos jugadores menos no nos dolían.

Pero llegó MoP. Y la gente se cambió de personaje, o de servidor, o de hobby. Nuestro desbordante rooster de 25 se tuvo que ir acostumbrando a no tener gente suficiente, y tuvimos que adaptarnos a raidear en 10 con extras.

Luego desaparecieron los extras.

Y ahora no somos ni diez.

Es una lástima. No, es una PUTADA. Zul’jin fue un servidor lleno, con colas periódicas. La balanza siempre se ha inclinado hacia la Horda, es cierto, pero en la Alianza había gente para… bueno, para funcionar.

Entonces abrieron las migraciones de PvP a PvE, y muchos de la Alianza huyeron de las constantes “batallas” 1vs4 (World PvP lo llaman).

También habilitaron el cambio de facción, con la esperanza, imagino, de que las hermandades y grupos de amigos fueran fieles a su facción y fueran los individuos independientes quienes equilibraran la balanza. Cómo no, les salió el tiro por la culata y lo poco que quedaba de la Alianza en Zul’jin pasó a la Horda, hermandades enteras, las más punteras del raideo, se marcharon.

Con que aquí estamos, montando noche sí, noche también raids de 10 en las que falta de todo. Buscando y rebuscando a nuevos fichajes u otras hermandades con las que fusionarnos. Sin éxito.

Así que se ha tomado una decisión: Si pasan las Navidades y la cosa sigue igual, se empezará a organizar la migración a la Alianza de Dun Modr, que todavía rebosa vida (¡hay GENTE en Ventormenta!).

Y podría despedirme de Leviathan y quedarme en Zul’jin, con mis amigos, mis alters y mi casa de subastas vacía. Pero el problema no va a desaparecer, Zul’jin se muere, y sé que emigrar es otro clavo más en su ataúd, pero no estoy dispuesto a jugar durante meses sin hacer nada más que diarias y LFR con la esperanza de que Blizzard haga algo.

Perdido en la niebla

Hola, visitantes.

Como indica el título, he andado un poco perdido estos últimos días. Y la verdad es que no creo que me haya encontrado aún.

Con todas estas nuevas tecnologías de feisbuc, tuiter y demás, el blogging anda un poco muerto, en especial el referente a WoW y, muy concretamente, el de habla hispana. Sumado al hecho de que este blog nunca ha sido muy grande ni muy éxitoso, todo esto hace que no tenga ni inspiración ni ganas de contar mis desventuras, y ya lo siento por los cuatro gatos que dejan su visita diaria.

Esto ha sido especialmente notable cuando ni me he molestado en crear una entrada para el cuarto aniversario del blog, que fue el 23 de Septiembre.

Pero no os equivoquéis, sigo jugando -y no poco- al WoW. De hecho, últimamente le he echado más horas de las que debí echar en todo Cataclysm, porque estoy de contenido hasta las rodillas, y achicando como puedo logros, monturas, reputaciones y demás.

Y ya que actualizo, pues os comento un poco cómo lo llevo, que para eso creé este sitio.

He dejado las batallas de mascotas para otro momento, porque he visto que requieren más tiempo que todo lo demás junto. Me he propuesto tener todas las reputaciones a revered para el 5.1 y utilizar el nuevo sistema de subir el doble de rápido a partir de ahí porque, sinceramente, ya me he hartado de diarias para una buena temporada.

Ando completando los logros de misiones y exploración de Pandaria, así como las profesiones (concretamente cocina) y quitándome viejas espinas que tenía pendientes, como el fénix de Tempest Keep, que cayó a la cuarta semana.

En cuanto al contenido nocturno, o sea las raids, tengo entendido que la guild espera completar un rooster de 25 y empezar a dar dkps y a funcionar con normalidad a partir de ahí. Pero mientras tanto estamos tanteando el terreno en 10, y ya llevamos un bonito 2/6 en Mogu’shan, con el tercero a dos tortas de caer y un día de intentos al primero de Corazón del Miedo, que no parece un gran reto.

Con todo este avance no ha cambiado mi opinión de MoP. Creo que es la expansión con mejor arranque de la historia del WoW, y de las más pulidas. Pero uno es escéptico y desconfiado y no tirará cohetes hasta que haya visto un par de parches de contenido manteniendo el nivel de calidad. Porque ya hemos visto a Blizzard quemar el turbo al principio de una carrera y llegar el último al final antes (Cataclysm).

Así pues, ¿qué voy a hacer con el blog? De momento nada. Muy seguramente en sentido literal: nada de nada. No sé cada cuánto tiempo actualizaré si es que vuelvo a hacerlo. Estoy abierto a sugerencias, porque lo que son ideas, tengo pocas.

Un yonki en Pandaria

¡Hola, qué tal!

Como todo el mundo, ando questeando por Pandaria y, tras haber terminado el Bosque de Jade, he de decir que estoy muy, muy impresionado.

Han puesto mucho cuidado y mimo en las misiones y han logrado que se pierda esa sensación de “mata X enemigos mientras recoges Y objetos”. Que no deja de ser lo que estás haciendo, pero unas misiones te llevan a otras, unos personajes te conducen a otros y todo se mueve con una fluidez increíble. Si las mazmorras (aún no he probado ninguna) y las raids están igual de bien hechas, será mucho mejor expansión que las dos anteriores, y seguramente mejor que la BC, aunque esta supuso un salto mayor respecto al WoW clásico de lo que MoP supone actualmente.

A tanto llega la sensación de aventura y misterio, que me cuesta pensar que esté jugando al mismo juego en el que hace sólo unos meses entraba únicamente para raidear y conociendo el funcionamiento de cada milímetro cuadrado del contenido disponible. Ahora mismo estoy, como los NPCs que me acompañan, descubriendo Pandaria.

Y sin más, me vuelvo a mi aventura, con una ilusión que no tengo desde que empecé a jugar al WoW.

Análisis pre-Mists of Pandaria

Como hace mucho que no escribo una parrafada de las mías, voy a intentar describir la impresión que me ha dado lo que he ido viendo de la beta.

Ha pasado algún tiempo desde que hice algo como esto, así que puede que mi opinión haya cambiado. O no, no sé, ni yo soy capaz de leerme una de mis disertaciones anteriores.

 

Con la cantidad de secretismo que rodea a cualquier desarrollo de Blizzard, es difícil saber cómo afrontan realmente la tarea de mantener un MMO, pero entre post y post, dejan entrever algunos detalles. Evidentemente parto de suposiciones, pero lo cierto es que la idea no-conspiratoria encaja con lo que ha acabado pasando.

Me remontaré a finales de la BC, mientras todos (cuatro gatos) mataban poco más que trash en La Fuente del Sol, en Blizzard ya habían arrancado con los preparativos para WotLK. La idea, el nombre, el continente e incluso el “recorrido” de raids que tendríamos que hacer ya llevaría meses escrito y firmado. Les había llegado el momento de comenzar a crear doodads, entornos, misiones, modelos de bichos y sus animaciones, los primeros borradores de la cinemática…

El plan era simple, se rescataba Naxxramas, se metían un par de raids de relleno y ahorraban recursos para fundir a gusto en tres proyectos masivos de raid, Ulduar, Azjol-Nerub y Corona de Hielo.

Y a medias de todo ello estarían cuando alguien gritó “¡paren las rotativas! ¡Azjol-Nerub como zona abierta y entrada de raid debajo de Dalaran es imposible!”. Miraron sus estadísticas de los servidores y, efectivamente, poner una zona de diarias y una raid debajo de la capital más concentrada del mundo no era buena idea.

Así que a algún pobre becario que acababa de pasar por el mercadillo medieval se le ocurriría el Torneo Argenta. Una idea que a todos nos chocó por absurda (¡vamos a jugar a caballeros en vez de arrasar con el ejército del Rey Exánime!) y que desembocó en un tier muy inusual. Un diseño de tier por facción y material. Un diseño de raid minimalista y una zona de diarias aceptable pero sin recompensas de interés.

Es lo que pasa cuando interrumpes un desarrollo de meses y lo cambias a última hora. Y digo más, estoy convencido de que esa interrupción afectó a Corona de Hielo, si bien se nota que llevaban algo de trabajo adelantado y que el tiempo que duró el tier 9 lo dedicaron exclusivamente a diseñarla.

¿Por qué digo todo esto? Porque con Cataclysm les ha pasado algo muy similar.

La idea de la expansión era muy ambiciosa. Rehacer el antiguo Azeroth es una tarea masiva. Lo suficientemente cara, en tiempo de desarrollo, como para ralentizar toda la cadena de montaje y dejarnos con un contenido de máximo nivel ridículo. Y aún con todo nos dejaron con un año de Corona de Hielo.

Ellos mismos se dieron un tiempo con el 4.1, y ganaron margen como para terminar Firelands correctamente (aunque tuvieron que sacrificar Trono de las Mareas), pero ahora tenían otro problema, no tenían nada adelantado del último tier. Y además tenían pendiente explicar los porqués, cuándos y dóndes del Alma de Dragón, objeto ignoto para quienes no hubieran leído los libros.

Tres heroicas de tres bosses que explican la historia rápido y mal. ¡Pero corre que todavía tenemos que hacer una raid!

Así que un señor trajeado, con un puro y el pelo engominado bajó del trigésimo-nosecuantos piso de Blizzard HQ y le pegó una colleja al desarrollador más cercano. “Arregladlo con la siguiente expansión, que mi mujer quiere más diamantes”.

 

Mists of Pandaria, con un desarrollo casi igual de largo que Cataclysm pero que no ha incluido ningún remake de sesenta niveles. ¿El objetivo final? Que haya más cosas para hacer que nunca y un desarrollo de parches sin cambios de última hora.

Lo primero se ve en la mayor cantidad de bosses de primer tier desde la BC dos nuevos modos de PvE (Retos y Gestas), un nuevo modo de PvP (Batalla de mascotas) y un montón de cosas tontucias que hacer en cada rincón de Pandaria.

Lo segundo es evidente cuando ves los logros de la cadena de misiones de Wrathion. Ya tienen el guión en mente, ya están haciendo el contenido de los primeros dos o tres parches de contenido. Ya saben cómo quieren que avance la expansión y cómo debe acabar.

Les ha costado una mala publicidad terrible (doce meses de Corona de Hielo y nueve de Alma de Dragón), pero creo que por fin han logrado planificar y administrar su tiempo y recursos de forma realista.

 

¿Qué significa esto para mí? Incluso no atrayéndome las batallas de mascotas o viendo que jamás sacaré una medalla de oro en los retos, el simple hecho de tener cosas que hacer si quiero cuando entro al juego me atrae. Si bien no dudo que la rutina de entrar para raid y salir cuando acabe volverá, lo que veo de MoP me hace pensar que tardará en volver más que en cualquier otra expansión.

La inmensa mayoría de los jugadores de la beta lo han confirmado, el truco está en mirar más allá de los pandaren y ver qué ofrece realmente la expansión.

Back in Black

Bueno, bueno, bueno. ¡Cuánto tiempo!

Tras un largo verano de viciada, he terminado la mayoría de juegos que tenía pendientes y he vuelto con el 5.0.4 para ultimar preparativos para Mists of Pandaria, que, después de informarme un poco de todo lo que trae, promete ser una de las expansiones más divertidas hasta la fecha.

Habiendo conseguido ya la equipación de leveleo del monje (a la izquierda de la cabecera) y con los talentos y glifos de Wind más o menos entendidos, mi objetivo de este mes será el de subir todas las reputaciones que pueda, terminar arqueología, conseguir todas las pets a mi alcance y completar todos esos logros que siempre dejas para otro rato.

No sé que haré el primer día de la expansión, pero muy seguramente evite la oleada inicial del Bosque de Jade y le dé el primer empujón de niveles al monje, que tengo intención de que sea tanque, ya veremos cómo acaba.

Y poco más que contar, sé que después de tanto tiempo debería venir cargado de screenshots y novedades, pero con todas las funcionalidades de la Armería, el que quiera saber qué ando haciendo sólo tiene que buscarme.

2 + 2 = 4

Pequeña actualización de estado.

Justo después de matar a Ultraxion heroico, comprobamos que Hagara, nuestra siguiente opción, no tenía una cifra de kills tan alta como las de Yor-Sahj y Zon’ozz. A ambos les habíamos tanteado un poco en heroico, pero cuatro babosas y los tentáculos nos parecían una salvajada.

Sin embargo, tras un par de noches de wipes en Yor-Sahj por, como descubrimos más tarde, llevar un healer de más. El Velador mordió el polvo.

Y ayer fuimos a por Zon’ozz por primera vez (seriamente, quiero decir). Y en unos pocos trys entendimos qué teníamos que hacer. Otros tantos y, a la hora de fin de raid, cayó el maldito.

Cuatro de ocho, halfway there.

No me hago ilusiones con Alamuerte, pero Hagara y Cuernomarino son una posibilidad.

Y sí, ya sé que todo esto está nerfeado, pero tampoco he dicho en ningún momento que quisieramos realizar hazañas de carácter mundial. Uno se conforma con lo que tiene.

Operación: Leviathan encaramado al tejado

Como últimamente ya es habitual, no actualizo mucho.

Es lo que tienen los períodos de último tier – inicio de expansión, que no haces nada que no hagan todos los demás: Matar cosas en Dragon Soul.

Después de los nerfeos el modo normal es un paseo por el parque, y en modo heroico no nos estamos luciendo precisamente. Hace un par de días cayó por primera vez Ultraxión y en unas condiciones difíciles de repetir. A Morchok heroico ya le cogimos el truco y entra dentro de lo farmeable.

Creo que la siguiente será Hagara, ya que los pocos trys que hemos hecho a Zon’ozz y a Yor-Sahj han sido un fracaso monumental.

Y poco más, ni subo alters, ni completo arqueología ni entro para nada más que para raidear y para mirar las subastas de las cosas que pillo raideando (gemas, objetos por puntos de valor).

Por maravillosa o mala que sea Mists of Pandaria, por lo menos me traerá cosas nuevas que hacer, y sobre las que escribir algo.

Hasta entonces, seguramente no haya mucho movimiento por aquí, qué se le va a hacer.